miércoles, 24 de junio de 2015

Literatura: 'Para mí, el único', de Kristan Higgins

"-Dennis-repuse con firmeza-. Ya no somos unos críos. Llevamos juntos desde hace dos años y medio. El mes que viene cumpliré treinta y cuatro. No quiero salir indefinidamente. Si no vamos a casarnos, entones quizá sea mejor que terminemos con esto. De modo que... o lo tomas o lo dejas, cariño."



Libro: Para mí, el único (My one and only, 2011)
Autor: Kristan Higgins
Género: romance adulto contemporáneo, comedia
Editorial: Libros de Seda
Año de publicación: noviembre 2014
Páginas: 384
Edición: rústica con solapas
Valoración: 4,5/10

¿De qué trata?
La abogada divorcista Harper James no tiene ni un respiro. Bastante malo es que se encuentre con su ex, Nick, en la boda de su hermana para que ahora, además, por un cruel giro del destino, se vea forzada a hacer un viaje por todo el país con él. Y mientras, su casi novio se queda en casa, no muy contento. 
Harper no puede evitar que Nick se abra paso de nuevo en su vida con ese glorioso y atractivo aire de arquitecto que le rodea. Sin embargo, a los ojos de Nick, Harper siempre ha sido la mujer de su vida. Si consigue hacer las cosas bien esta vez, la felicidad puede estar esperándoles a la vuelta de la esquina.


Siempre hay una primera vez para todo, incluso en la trepidante vida del lector: la primera vez que conoces a un autor mediante su obra, la primera novela que te marca para siempre, la primera vez que una historia te destroza por dentro y también, para horror de muchos, la primera decepción cuando una novela no es lo que esperabas. Kristan Higgins lleva ya varios años en mi estantería y es una autora a quien acudo siempre que busco un romance adulto con un toque de encanto y humor, sabiendo de antemano que espero que me conquiste con sus ingredientes, pero Para mí, el único ha sido, contra todo pronóstico, un decepcionante desencanto.

Ante todo, he de romper una lanza a favor de Para mí, el único, porque Kristan Higgins lo merece: posee el mismo corte que otras de sus novelas, alegres y entrañables, con un amor a caballo entre el odio más acérrimo y el romance más pasional, con dos protagonistas redondos con los que compartir mil risas y suspiros. En adición, la novela se presenta como una road-trip, pues nuestra pareja protagonista se embarca en un viaje para recorrer medio país repleto de emociones, problemas y discusiones. Visto así, podría parecer otra increíble historia de la manos de Higgins, especialmente de las que me atraen, cuando dos personajes están predestinados a estar juntos pero se niegan a ello, buscándose en sus defectos y siempre están con los sentimientos a flor de piel, pero ha habido algo que me ha impedido conectar con la historia: Harper James. Confieso que a Higgins se le escapa cierto carácter clásico en sus romances y sus féminas siempre desean pasar por el altar para corroborar que su amor es verdadero, y aunque siempre he obviado esta obsesión por lo tradicional porque el carácter de armas tomar de sus protagonistas lo compensaba, lo de Harper no es de este mundo. No solo se pasa gran parte de la historia suspirando por casarse sino que posee un carácter tremendamente obsesivo y agresivo, siempre queriendo llevar la razón e imponiendo su voluntad en todos los personajes, tenga o no razón. 
Aunque Higgins cambia ligeramente el registro al narrar Para mí, el único, incluyendo un viaje por el país a modo de simbolizar el reencontrarse a uno mismo y poner en orden esos sentimientos que siempre hemos creído olvidados, e incluso no se nos presenta el amor como algo tan divino y necesario para nuestras vidas, Harper ha sido una constante barrera para adentrarme en la novela,  y eso lo he notado a la hora de leer, pues deseaba acabar cuanto antes la historia, no para saber su final, sino simplemente para despedirme de una protagonista tan agria. De nada sirve que Higgins haga todo lo posible para presentarnos el interior del personaje, contrarrestar su impertinencia con un personaje masculino de lujo, ni siquiera que podamos desconectar con los paisajes que visitan, con un personaje tan horrible como Harper, ninguna historia puede ser romántica ni entrañable


Es triste decirlo y más afirmarlo, pero Para mí, el único, ha sido una total decepción. Poseía una historia suculenta y un viaje por todo el país que enamoraría a cualquiera, pero Higgins no ha contado con que podría ofrecernos un personaje tan repelente y egoísta. Ni con toda la tragedia del mundo y  pañuelos a mano, he podido conectar con Harper y, por ende, con un romance que podía haber sido de lo más delicioso y explosivo. Pero no voy a rendirme. Espero más de ti para la próxima vez, Higgins. 

1 comentario :

  1. ¡Hola! La verdad es que tenía este libro en mente pero con tu reseña creo que lo dejo pasar, así la lista de pendientes es menor, jeje. Besos desde Océano de libros!!!

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